El lanzamiento inaugural del cohete Spectrum de Isar Aerospace el 30 de marzo concluyó con un descenso no planificado a la Tierra. Segundos después del despegue desde el puerto espacial de Andøya en Noruega, el vehículo perdió el control de actitud, lo que provocó una caída controlada en la zona de impacto prevista cerca de la plataforma de lanzamiento. A pesar del fracaso para alcanzar la órbita, Isar Aerospace declaró el vuelo de prueba "Going Full Spectrum" un éxito.

“Fue un éxito porque cumplimos con todos los objetivos que teníamos para ese vuelo”, argumentó Daniel Metzler, director ejecutivo de Isar Aerospace. “No alcanzamos la órbita, pero aprendimos mucho de ello, y nos prepara muy bien para el segundo vuelo que tenemos por delante”. Los ejecutivos de la empresa destacaron la cantidad significativa de datos de vuelo recopilados durante el breve vuelo.

Alexandre Dalloneau, vicepresidente de operaciones de misión y lanzamiento, enfatizó el valor de los datos adquiridos: “Con esta prueba, pudimos recopilar una cantidad sustancial de datos de vuelo para aplicar en nuestras futuras misiones. Incluso si diría que el final de la misión fue espectacular, diría —e insisto en eso debido a mi experiencia previa— que aún así fue un éxito”. El sistema de terminación del vuelo se activó correctamente a los T+30 segundos, asegurando un descenso controlado. Metzler agregó: “Nunca esperamos llegar a la órbita” en este vuelo de prueba inicial, dando prioridad a la recopilación de datos por encima de todo.

El incidente ocurrió durante un período crucial para las ambiciones espaciales europeas. La Agencia Espacial Europea (ESA) lanzó recientemente el European Launcher Challenge, con el objetivo de fomentar el crecimiento dentro del sector europeo de vehículos de lanzamiento. Josef Aschbacher, director general de la ESA, comentó en las redes sociales: “Éxito al despegar, y muchos datos ya obtenidos. Estoy seguro de que @isaraerospace aprenderá mucho. El lanzamiento de cohetes es difícil. ¡Nunca te rindas, avanza con aún más energía!”

Isar Aerospace, que ha recaudado más de 400 millones de euros en financiación, está avanzando con la producción de su segundo cohete Spectrum. Si bien el calendario para el próximo lanzamiento sigue siendo incierto, a la espera del análisis de datos, la empresa se muestra optimista sobre las futuras misiones.

El cohete Spectrum, un vehículo de dos etapas, está diseñado para transportar cargas útiles de hasta 1.000 kilogramos a la órbita terrestre baja. Su primera etapa utiliza nueve motores Aquila, alimentados con oxígeno líquido y propano líquido. Este lanzamiento, a pesar de su resultado, marca un paso significativo en la búsqueda de Europa por capacidades de lanzamiento espacial independientes.